Ese fue el único pensamiento que el cerebro de Julieta pudo conjurar luego de haber quedado paralizada durante lo que pareció toda una vida. El primer golpe fue inesperado. Todo ocurrió en cámara lenta, como escena de película. La mano gigante se echó hacia atrás como para agarrar impulso y hacer que el golpe doliera más. Identificó a su víctima y se trazó una trayectoria. Se lanzó. El suceso ocurrió en cámara lenta ante los ojos de Julieta, pero el golpe vino de manera instantánea y sin aviso. La mano abierta que viajaba a treinta y dos millas por hora alcanzó su objetivo, la mejilla juvenil de Julieta. Las pieles se juntaron para este trágico suceso. Luego de voltear la cara de Julieta de izquierda a derecha y tras despegar su látigo de la víctima, aquella mano gigante se llevó consigo un poco de piel de la mejilla de Julieta. Las luces de la oficina parpadearon y el edificio tembló al ritmo que temblaban las manos de Julieta. Se estaba ahogando en su sudor, respirar era una labor titánica, su mente estaba en blanco. El abusador se alzó aun más como serpiente mientras manoteaba y gritaba, "¿Qué carajo haces aquí? ¿Qué estabas pensando?" Se acercó a Julieta y la exprimió con sus manos mientras la jamaqueaba y le escupía la cara con sus gritos, "¿Qué carajo estás pensando?" ¿Qué estaba pensando Julieta en ese momento? Nada. Su mirada vacía se filtraba por la ventana, pero no lograba ver nada. Detrás de la ventana no existía la ciudad que ella conocía, no existían sus amigos ni su familia, no existía ella y tampoco existía todo este dolor, solo había un gran resplandor. "¡Te prohibí que vinieras a verme a la oficina!" Las manos del abusador apretaban cada vez más, sus dedos rozaban los huesos cansados de Julieta. Por fin la soltó. Julieta caminó hacia el baño de la oficina cuando recibió el segundo golpe. Esta vez cayó al piso. Este golpe fue peor que el primero porque este lo recibió mientras estaba de espalda y vulnerable a todo mal. "¿A dónde crees que vas? ¡Te estoy hablando!" Julieta por fin logró dejar escapar unas palabras tímidas, "Iba a usar el baño." Aborreció su reacción casi al instante, pero su boca no lograba reproducir más nada. Estaba atrapada y no sabía como escapar. Sus pies se despegaron del suelo y comenzaron a bailar fuera de tiempo. Sintió la mano del abusador entre sus rizos. La movía de un lado a otro como fantoche. Pensó que esta vez si correría por su vida. Las garras se aflojaron en un momento de descuido y los rizos lograron zafarse. Julieta salió corriendo de la oficina. No tomó el elevador. Golpeó la puerta de emergencia con todas sus fuerzas y el edificio comenzó a llorar. Bajó las escaleras de los once pisos sin tropezar hasta salir a la calle. Se sintió en un mundo de fantasmas. No veía bien, los carros y la gente eran meros celajes. Nada se veía claro, excepto su vómito en la acera blanca. Corrió sin detenerse hasta llegar a su lujoso apartamento. Allí permaneció inmóvil. Y mientras esperaba con miedo la llegada del abusador, se sentó en el sofá a tomarse sus lágrimas rendidas.
I'm all 'bout that bass, 'bout that bass, no treble
I'm all 'bout that bass, 'bout that bass, no treble
I'm all 'bout that bass, 'bout that bass"
La nueva canción de Meghan Trainor tiene un ritmo que contagia a cualquiera, como es el caso con casi todas las canciones pop de esta época. Posiblemente ya la has escuchado en la radio de Puerto Rico y has subido el volumen 'hasta home' mientras cantas disparates. Si no eres de lxs que canta disparates por que realmente entiendes la letra, aun así, posiblemente no te has percatado del problema. Y es que sin prestarle demasiada atención, la canción de Trainor parece ser un himno de liberación femenina sobre el cuerpo y sobre amor propio. Al menos eso pensé la primera vez que la escuché. Pero, al escucharla por segunda y tercera vez me di cuenta de que había un grave problema.
"Yeah it's pretty clear, I ain't no size two
But I can shake it, shake it like I'm supposed to do
'Cause I got that boom boom that all the boys chase
All the right junk in all the right places"
Inicia con una aseveración razonable en la que expone que es más que claro que ella no es una talla dos. Esta es una crítica social de suma importancia pues promueve la diversidad y destruye el 'cuerpo perfecto' o el ideal de belleza al que nos enseñan a aspirar por medio de propaganda. Lamentablemente, casi de inmediato destruye lo que había comenzado bien diciendo que ella puede menearse como se supone. Añadir las palabras como se supone le da una carga particular a la oración, pues deja claro que existe la expectativa de que las mujeres sepan como menearse, en otras palabras, fortalece la idea machista de que las mujeres somos un objeto de entretenimiento. Creo que la peor parte de este fragmento es cuando canta que ella tiene ese 'boom boom' que todos los hombres persiguen. El himno de liberación femenina rápidamente se convierte en otra lírica pseudofeminista que pretende hacer sentir bien a las mujeres en base a lo que los hombres piensen de ellas.
"I see the magazines working that Photoshop
We know that shit ain't real
Come on now, make it stop
If you got beauty beauty just raise 'em up
'Cause every inch of you is perfect
From the bottom to the top"
En la siguiente parte se arregla un poco la cosa cuando hace un ataque directo a las revistas que tienen como blanco tanto a hombres como a mujeres. Habla sobre el uso de Photoshop, y luego menciona que 'cada pulgada de ti es perfecta de los pies a la cabeza'.
"Yeah, my momma she told me don't worry about your size
She says, boys they like a little more booty to hold at night
You know I won't be no stick-figure, silicone Barbie doll,
So, if that's what's you're into
Then go ahead and move along"
Una vez más, aquí se vuelve terrible la canción. Aunque empieza con un lindo consejo de su madre quien le dice que no debe preocuparse por su tamaño, luego la misma madre le confía que a los hombres les gusta tener más pompas para agarrar por la noche. Otra vez, la autora se equivoca cuando pretende empoderar a las mujeres de talla plus utilizando el argumento de que eso es lo que los hombres prefieren. Es importante sentirnos bien con nuestros cuerpos y practicar amor propio para beneficio de nosotras mismas y no por que a algún hombre le pueda gustar. Nuestro valor no puede estar atado a las opiniones de los demás. Me pregunto que le hubiese dicho esta madre a su hija si la misma no fuera de una talla plus sino de una talla dos. ¿Le hubiese dicho que eso prefieren los hombres? Me parece un comentario irresponsable por parte de la madre, ya que además de ignorar por completo la diversidad inmensa que existe con relación a cuerpos, formas y peso, le está enseñando a su hija a verse a través de los ojos de otros y a contentarse con la idea de que tiene el cuerpo que es deseado por todos los hombres. La idea de que todos los hombres prefieren un tipo de cuerpo en particular es otra falacia, además ignora por completo la persona y al igual que los medios reduce a las mujeres a un cuerpo para el disfrute de los hombres.
Una de las peores partes de esta canción es cuando dice que ella no será una figura de palo ni una muñeca Barbie de silicona. Cae en la terrible práctica de atacar a otras mujeres por que ella también ha sido atacada. Si bien es cierto que el ideal de belleza femenina en términos de peso no es una mujer con gordura sino una mujer delgada, las mismas también son víctimas de acoso por motivo de su físico. Decidir atacar a la mitad o a más de la mitad de la población femenina solo por que son delgadas es exactamente igual que atacar a una mujer por estar sobrepeso o tener más gordura que las demás, es convertirse en un bully. Lo más triste de todo es que estas expresiones estén en una canción que parece ser un himno de amor propio, pero al parecer este himno es solo exclusivo para algunas mujeres. Si eres delgada, esta canción puede lograr exactamente lo contrario pues según la misma los hombres prefieren mujeres más gruesas para dormir, tienes una figura de palo y eres igual de falsa que una muñeca de silicona. Lamentablemente, los insultos no culminan ahí.
"I'm bringing booty back
Go ahead and tell them skinny bitches Hey
No, I'm just playing I know you think you're fat"
Trainor continúa su espeluznante canción cargada de odio gritando a los cuatro vientos que ella trae de vuelta las pompas y que pueden ir a decirle esto a las flacas cabronas. Si eres mujer y estás leyendo esto quiero que te detengas y pienses en todas las mujeres flacas que conoces. Quizás sea tu mamá, tu mejor amiga, tu prima o tu tía. ¿Te referirías a ellas de esta manera? ¿Te gustaría que alguien las considerara unas cabronas solo por ser delgadas? Y si no son ellas las flacas no importa, aun si son mujeres desconocidas para ti son seres humanos que merecen respeto y dignidad. No nos dejemos seducir por las ideas que nos convierten en enemigas. Es vergonzoso que a segundos de salir de las vaginas de nuestras madres ya nos susurran al oído que nos cuidemos la espalda de otras mujeres por que son cabronas, bochincheras, traicioneras, celosas, etc. Nadie nace odiando a nadie. El odio se enseña y se aprende. Vamos a desaprender todas esas ideas que nos dividen y vamos a aprender sobre las que nos unen. Somos mujeres, somos seres humanos, somos terrícolas.
Esta es una versión editada de la canción que realmente es inclusiva.
La primera vez que vi a una mujer con pelos en las axilas tenía unos doce años de edad. Me parecieron curiosos y hasta interesantes los vellos dorados que se asomaban cada vez que ella movía sus brazos. Observé los vellos de la joven adolescente una sola vez y con eso me bastó. En menos de un minuto dejó de ser algo extraño y yo continué con mi vida como de costumbre. Hoy día soy yo quien genera miradas de espanto e infartos por tener unos cuantos vellos bajo mis brazos. En un día traumático para mi infancia, me encontraba en la fila para entrar al comedor escolar de mi escuela elemental cuando se acercó una maestra. Yo llevaba el uniforme tradicional de la falda tipo mameluco de cuadros y una polo color rosa Pepto-Bismol que detestaba. Tenía nueve años y la vida aún me susurraba al oído cosas bonitas. Lamentablemente, luego de esa tarde las cosas jamás volvieron a ser igual. Mientras esperaba en la fila con el resto de las niñas la maestra, quien se había acercado a mi, con cara de horror, denunció lo terrible que le parecía una parte de mi cuerpo, mis pelos. Me humilló delante de todas mis compañeras y entre las cosas que me dijo estuvo el mandarme a afeitar las piernas, por que según ella tenía demasiados pelos, eran demasiado negros y por lo tanto eran demasiado evidentes, por lo que se veían feos. Ese día comenzó la relación tormentosa con mi vello corporal. Llegó a su hogar mi versión de nueve años exigiéndole a su madre una rasuradora.
Los pelos negros son algo que caracterizan gran parte de mi cuerpo ya que son más visibles que los de otras personas. Son evidentes en mis brazos, piernas, cara y barriga. Durante mucho tiempo me sentí mal por tener vellos en mi barriga mientras que algunxs familiares también sintieron la necesidad de mandar en mi y de ordenarme afeitar mi barriga. Sobre esto, mi madre fue inteligente y me aconsejó que no me afeitara la barriga, así que nunca hice el intento. Pero ni hablar sobre mis piernas y mis axilas. Salir de mi casa sin afeitarme no era una posibilidad, y fue así durante mucho tiempo. Había cometido el error de permitir que otros mandaran en mi. Pasó mucho tiempo antes de que pudiera recuperar mi autonomía, pero luego otro evento traumático y de leer mucho le arrebaté al mundo mi libertad a elegir. Es difícil aceptar las partes de nosotros que lucen diferentes a las de los demás por que la mayoría de la gente buscará la manera de humillarnos, avergonzarnos y obligarnos a modificar eso que es distinto. Tal y como lo hizo aquella maestra ignorante conmigo. Sin embargo, si nos educamos, particularmente con opiniones que no sean necesariamente populares, es posible expandir y transformar el entendimiento que tenemos sobre nosotros mismos y el resto del planeta. No, no tienes que dejar crecer el pelo de tus axilas y piernas para ser una mujer libre. Lo importante es que comprendas que quien manda en ti eres tú y nadie más. Pero, como a mi me gusta poner a la gente a pensar, las invito a que se pregunten cuáles son las razones por las cuales se afeitan y desde dónde eligen hacerlo. ¿Te afeitas estando consciente de que eres libre de hacer lo que desees con tu cuerpo o te afeitas para cumplir con una norma social?